Para poner en marcha una empresa hay que ir por fases: tener una idea de negocio, analizar sus posibilidades, atreverse a desarrollarla, dar los primeros pasos, superar las dificultades que surgen al comienzo y estabilizar el negocio. Una vez hecho todo esto, solo nos queda crecer con rigor y constancia en busca del ansiado beneficio. 

Sin embargo, a veces una empresa también puede servir para mejorar el entorno, el país en el que tiene su sede e incluso el mundo. Pero no queremos limitarnos a la teoría, preferimos ofrecer un ejemplo práctico y no se nos ocurre mejor modelo que Anudan, nuestra empresa destacada de la semana en el marco del Plan de Digitalización MIPYME en Costa Rica

Anudan es una idea de Nury Piedra centrada en la producción y venta de jabones artesanales y sostenibles. Este último concepto se erige en el corazón que sustenta el negocio: mejorar el medio ambiente y sensibilizar a cada uno de sus clientes sobre la necesidad de cuidar nuestro entorno.

Para Nury es esencial comunicar los beneficios que ofrece la defensa del medio ambiente al tiempo que describe las bondades de todos sus productos. Y, como gran comunicadora que es, también nos lo explica a nosotros en esta entrevista.

 

PREGUNTA: Encantados de saludarte, Nury, y un millón de gracias por concedernos esta entrevista. Vamos paso a paso, ¿qué tal si nos cuentas brevemente en qué consiste tu negocio?

RESPUESTA: Mi negocio es una empresa familiar de jabones ricos en aceite vegetal en los que usamos la línea orgánica y natural para poder apoyar el equilibrio ecológico. Trabajamos en ello desde hace unos 18 meses y he de confesar que en nuestro camino hemos tenido que superar bastantes desafíos.

 

Anudan. Nury y familia

 

P: Es una idea interesante, Nury. ¿Qué te motivó a fundar Anudan?

R: Una de las razones principales es que yo soy muy alérgica y comencé a tener, ya de mayor, alergias semejantes a las que sufren los bebés. Sentía que mi piel no resistía los productos químicos que hay en el mercado, así que comenzamos a investigar y a formular productos. En ello estábamos cuando nació mi nieto, que se convirtió en mi conejillo de Indias (risas). 

Todo este proceso se desarrolló hasta que logramos crear un champú que ahorraba un poco más de agua, hacía poca espuma, daba muy buenos resultados en el cabello y cuero cabelludo y no daba alergia. 

Decidimos lanzarlo a la calle para probar cómo era su funcionamiento comercial y, mientras tanto, nos fuimos apoyando en varias capacitaciones. De este modo, paso a paso, se nos fueron abriendo puertas y la gente empezó a conocer nuestro producto. 

 

P: Qué bueno que tu empresa haya podido crecer. ¿Siempre tuviste vocación emprendedora o hubo alguna situación que te dio el empujón para emprender?

R: No, no siempre lo he sido, no al menos hasta que mis hijas comenzaron a decirme que yo era capaz de hacerlo. Ellas empezaron a traerme material, materia prima, me animaron insistentemente hasta lograr que me entusiasmara. 

Fue entonces cuando entendí que en la vida hay algo más y que puedo practicar y enseñarles cosas a los demás; es una sensación muy bonita.

 

Nos satisface saber que muchos turistas que vienen a Costa Rica buscan nuestro producto.

 

P: Ya nos has contado sobre los jabones que ofreces, pero nos gustaría que nos dieras más detalles. ¿Qué tienen de especial tus productos?

R: Que son jabones 100% vegetales, que no hacemos pruebas en animales y que garantizamos que sean neutros. Trabajamos con la Universidad de Costa Rica, que tiene un aula social y ayuda mucho a los emprendedores. Allí hemos estado estudiando formulaciones y cuál está siendo el desarrollo del mercado. 

Costa Rica todavía está en pañales en este campo, porque la gente no está acostumbrada a comprar el producto artesanal, sino el industrial y eso ha supuesto un reto muy grande. Nos satisface saber que existe mucho extranjero que viene a Costa Rica a visitar el país como turista y acude a buscar nuestro producto y también que a mucha gente le gusta regalar artículos personalizados como los nuestros. 

Nos pasó con una empresa que quería regalar jabón y se dio la circunstancia de que nosotros tratamos de no usar bolsas de plástico, sino de tela, lo que gustó tanto a la compañía que nos contrató 80 bolsas, todas personalizadas. 

Nosotros fabricamos la bolsa, el paquete, todo, aunque en este caso nuestra ventaja es que el diseñador gráfico es una de mis hijas. Esta circunstancia me ayuda un montón porque no he de lidiar con otra persona que no conoce el producto. 

 

Anudan. Jabones

 

 

P: Por lo que dices, la sostenibilidad es una base de Anudan, ¿crees que eso es un plus para el negocio en un momento en que el cuidado del medio ambiente está a la orden del día? 

R: Es cierto, porque aparte de nuestro jabón o champú en barra, nuestro compromiso es ayudar al medio ambiente con menos bolsas de plástico, que sean de tela y reutilizables. Hay clientes que nos ofrecen las blusas o camisas que ya no quieren y, a partir de sus materiales, las convertimos en bolsas. 

Además, con cada venta que realizamos sembramos un árbol, es parte de nuestra campaña. Todo ello, en conjunto, contribuye a que la gente se enamore de nuestra marca y con eso estamos consiguiendo que comiencen a identificarnos.

 

Anudan. Clienta extranjera

 

P: Nos has comentado que comenzaste el proyecto hace año y medio. ¿De qué modo lograste el contacto con tus primeros clientes?

R: Al principio llegamos a una capacitación y allí nos exigieron que buscáramos puntos de venta y la forma de mantener una exposición más convincente para el cliente. Así que empezamos a hablar y a hacer contactos y, de verdad, las redes sociales son increíbles en este sentido. 

En nuestro caso llaman mucho la atención sobre todo Instagram y Facebook. También tenemos LinkedIn y varias de nuestras tiendas virtuales están posicionadas allí, lo que nos ha ayudado a abrir puertas. 

Por otro lado, amigos de amigos se han llevado el producto a diferentes sitios, por ejemplo, a España, pero no como producto de exportación, sino para divulgarlo. En diciembre del 2019 nos solicitaron un pedido en Alemania, todo ello nos ha ayudado a darnos a conocer

También estuvimos en la Embajada Británica en Costa Rica y el embajador nos aseguró que una vez que estemos más posicionados él nos ayudará a desarrollarnos un poquito. 

 

Facebook nos ayuda mucho a tener interacción con el cliente.

 

P: Ya que has mencionado las redes sociales, ¿de qué forma las usas? ¿En cuál tienes más éxito?

R: Bueno, los rangos difieren, porque Instagram es más para la gente joven o para un adulto joven más centrado en la fotografía, así que allí publicamos todo lo relacionado con los paquetes y las propiedades.

Por su parte, Facebook nos ayuda mucho a tener interacción con el cliente, incluso una vez nos escribieron desde Colombia para ver dónde estábamos ubicados e ir a buscar el producto. Todo ello nos ha ayudado a publicitar las propiedades del producto, sus beneficios, el empaquetado, las bolsas de tela, etc.

Para nosotros es muy importante comunicar bien nuestro compromiso medioambiental. Por ejemplo: nuestra idea es que las bolsas de tela no sean desechables, sino que que las sigan usando, es decir, estimular una nueva educación para mejorar el medio ambiente. En ese punto en especial ponemos todo nuestro énfasis.

 

Anudan. Bolsas con productos

 

P: Es decir, que más allá del interés empresarial está el fin solidario también. Este hecho, ¿lo potencias en las redes sociales? ¿Tratas de concienciar sobre el respeto al medio ambiente?

R: Sí, claro, además, cada vez que viene un cliente tratamos de expresar toda nuestra idea sobre el ambiente. En 2019 estuvimos en una campaña a nivel nacional a la que acudieron 150 emprendedores y a todos ellos les regalábamos una planta dentro de una pequeña tote bag (bolsa de tela). Fue sorprendente que hasta la gente cuyo negocio se centraba en la venta de plantas acudía a recibir el producto.

Me llama mucho la atención que proteger el medio ambiente es algo que todos queremos hacer, pero que no hacemos. Yo lo comparo con la necesidad que tenemos de tomar agua todos los días para el bien de nuestra salud, pero que a veces se nos olvida ingerir la cantidad que necesitamos. 

Nosotros tratamos de ser responsables y a la gente le gusta esa clase de concienciación, al igual que los aspectos solidarios que incluimos. Estamos trabajando en potenciar esto sobre todo a través del contacto directo con el cliente.

A mí me gusta mucho hablar con el cliente y explicar cómo es nuestro producto, profundizar en ello y decirle que detrás del mismo existen otras cosas más. Es importante que vean que hay una parte de la empresa que ayuda a mejorar la calidad de vida de todos. 

 

P: ¿Qué respuesta estás teniendo por parte de los consumidores? ¿Conoces mucha gente que vuelve a comprar tu producto?

R: Tenemos un punto de venta muy importante en una zona de economía bastante solvente, donde la gente está muy sensibilizada con el ahorro de agua; y para conseguirlo el champú es una pieza muy importante. Hay mucha gente que nos pide más champú, porque nos dice que su pelo se ha acostumbrado al buen resultado que deja. 

 

En cuanto comenzamos a trabajar las redes sociales
empezamos a crecer.

 

Además, nuestros clientes observan resultados prácticos, ven que no se les atasca la tubería y realmente una cosa lleva a la otra. Nos felicitan porque dicen que es una maravilla, que de verdad es biodegradable y supone un ahorro de agua y de productos para desatascar los conductos. 

Ahora, con el cambio climático se está produciendo más contaminación ambiental y los bebés están muy susceptibles en su piel, por lo que mucha gente viene a buscar el producto para sus niños, porque realmente ven que es natural. Como es vegetal, no tiene productos ni conservantes artificiales, les ayuda mucho y les beneficia.

Creo que es una gran pauta que nos ha llevado a continuar en nuestro empeño, porque se han dado momentos en que creíamos desfallecer. Sin embargo, de repente, en cuanto comenzamos a trabajar las redes sociales empezamos a crecer, a ver que nos solicitaban más productos, hasta el punto de que nos quedamos sin ellos. 

 

Anudan. Jabón de canela

 

P: Teniendo en cuenta cómo has conseguido mejorar el negocio en tan corto periodo, ¿cómo te ves a medio plazo?

R: Bueno, mi plan es exportar el producto, llegar más allá de las fronteras. El artículo le gusta a mucha gente, sobre todo porque está personalizado y hemos tenido bastantes clientes que a través de las redes sociales me piden algo específico o algo con una propiedad determinada. 

En otros países es más común el hecho de hacer jabón o sus propios productos artesanales. Particularmente vivo enamorada de muchos cursos, sobre todo de España, centrados en este tema, pero aquí esto es muy nuevo. A la gente le gusta el artículo personalizado y las redes sociales han ayudado a poder facilitar ese deseo de personalización. 

Como decía, me encantaría exportar, ahora estamos en auge en eso y de momento mi deseo es posicionarme en Friburgo, Alemania, donde tenemos un cliente muy fiel, en la Selva Negra. Quisiéramos llegar a más tiendas de allá y buscar los permisos para hacerlo lo mejor posible y entrar en el mercado europeo.

 

Me fascina el hecho de que cada día aprende uno más, tanto de las personas como de los productos.

 

P: ¿Qué es lo que más te está gustando de emprender y qué consejo darías a alguien que quisiera hacerlo?

Anudan. Jabón de muestraR: Yo soy profesional, pero nunca ejercí, sigo siendo el ama de casa común, pero esta experiencia está siendo muy gratificante, porque uno entiende la necesidad y el trabajo que hay que hacer, que hay que tener paciencia. Me fascina el hecho de que cada día aprende uno más tanto de las personas como de los productos, de la materia prima, cada día se genera una mayor concienciación de cómo ayudar a los demás.

Nosotros damos clases de vez en cuando y en ellas ayudamos a las personas a que se entusiasmen y sepan que es un producto que realmente pueden fabricar, aunque sea para uso personal en su casa. Esto también supone un acicate para seguir adelante. 

Recomiendo a la gente que se capacite, que sea más objetiva cuando aprende, porque a veces las personas quieren hacerlo todo demasiado personal y se quejan de que no les ayudaron. También aconsejo que hagan muchas pruebas, porque todo no es tan fácil a la primera, sino que es necesario capacitarse y seguir entusiasmados con lo que están haciendo. 

Si solo pueden hacer poquito, pues que hagan poquito, porque así van progresando, de esta forma es como comenzamos nosotros.

 

Anudan planta un árbol con cada producto que vende, una muestra del compromiso del negocio con el medio ambiente, pero no solo siembra eso, porque Nury Piedra, su propietaria, es capaz de sembrar una sonrisa de satisfacción en cada uno de los clientes que buscan información sobre sus artículos. 

El entusiasmo con que Nury habla de sus jabones es contagioso y lo es porque ella misma es la primera que sabe que está distribuyendo un producto que va a mejorar la vida de quienes lo compran, que su negocio genera un beneficio para todos

 


Cada semana, destacamos una empresa de Costa Rica, en el marco del Plan de Digitalización MIPYME, cuya trayectoria, logros y experiencia son una inspiración para todos nosotros. Es un honor y un privilegio poder acercar estas grandes historias y aprender de ellas.