Dicen que la vida es como una taza de café. Todo está en cómo la preparas, pero sobre todo en cómo la tomas. Así es como Amado Efraín Rodríguez vive su vida, preparando el terreno para salir al mundo exterior y tomarse los retos como oportunidades.

Desde pequeño, Amado creció rodeado de cosechas de café y sin darse cuenta llevaba toda una vida aprendiendo sobre lo que en el futuro sería su propio negocio. Lo que sí pudo ver con claridad fue la calidad del producto que trabajaba y la oportunidad que esto representaba. Así decidió fundar Café Bandola de Oro.

Esta empresa ofrece diversos tipos de café arábigo entre los cuales podemos encontrar: Catimor, Villa Sarchí, Icatú, Geisha, Ihcafe 90, Lempira, Parainema, entre otros. En esta ocasión, el Plan de Digitalización MIPYME en Honduras nos brinda la oportunidad de descubrir una historia llena de tradición, aroma y sabor.

 

 

PREGUNTA: Es un gusto saludarle Amado Efraín, agradecemos su tiempo para contarnos la historia de su empresa. Primero que nada, nos gustaría saber cuáles fueron los inicios de este negocio.

RESPUESTA: Empezamos tostando café de buena calidad para dárselo a los miembros de nuestra familia más cercana. Antes lo que hacíamos era consumir lo que quedaba de nuestras cosechas, pero con el tiempo empezamos a incluir el buen café para nuestro consumo.

De esa manera comenzamos a trabajar el café, lo procesábamos, lo echábamos en bolsas de 20 libras y lo regalábamos a la familia. Con el tiempo fuimos empacando unas cuantas bolsas de café molido, porque nos dimos cuenta de que tenía muy buena aceptación por parte de nuestros familiares. 

Cuando decidimos venderlo en un negocio que tenemos en un mercadito, en ese momento le vimos potencial, las personas estaban encantadas con el café. Así fuimos incursionando a través de la ayuda de la familia, porque todos estamos involucrados de una u otra manera en el negocio. 

Tengo un sobrino que es catador. Él decidió estudiar en el área de control de calidad y eso le permitió entablar muchas amistades. Gracias a esos contactos se fue expandiendo el negocio y así fuimos incursionando en el mercado del café tostado. 

Al principio manejábamos un solo tueste. Posteriormente las exigencias de la gente nos llevaron a satisfacer sus necesidades, ya que algunos querían tuestes más claros, otros medios y otros más oscuros. Esto nos llevó a venderles café a las cafeterías de la zona y de la ciudad, luego las ventas se expandieron a otras ciudades del país y hasta en el extranjero. 

Con la ayuda de Dios vamos encaminando este proyecto. También tengo familiares que me han ayudado mucho a través de las promociones que se hacen en las redes sociales. Ahora estamos presentes en Instagram, Facebook y la página web de Kolau.

 

El apoyo más grande que tengo es el de mi esposa.

 

P: Ya que hace énfasis en la buena calidad de este café, ¿qué otro factor considera que lo diferencia de la competencia?

R: La calidad en el aroma. Es un café que la gente lo toma, lo prueba y queda muy contenta. Muchos nos han manifestado que es un muy buen café y una vez que lo prueban lo siguen comprando. Así se va corriendo la voz hasta llegar a los negocios, no solo de esta aldea, sino también en Tegucigalpa.

De hecho estoy mandando café a Puerto de Cruceros en Roatán. También hemos enviado pequeñas cantidades de café a EE. UU. con un conocido que tenemos y en una ocasión llevó nuestro café hasta Japón, aunque fueron pocas libras las que le mandé.

Como en estos casos también ha habido muy buena aceptación para nuestro café, le estamos apostando a seguir trabajando en la industria, a hacerlo mejor y mantener la calidad porque eso es muy importante en estos negocios. 

 

P: En la descripción de su página web comenta que el café viene de El Paraíso. ¿Cuál es la riqueza de este lugar para la producción del café?

R: El café viene de una aldea del municipio de Teupasenti que pertenece al departamento de El Paraíso. La riqueza se da por el mismo clima en el que se encuentra el lugar y las condiciones son aptas para la producción del café. Esa es la riqueza, pero también la  incorporación de la familia en este proyecto. Todos están motivados y me ofrecen ayuda para salir adelante. 

Hace un tiempo me compré una finca que estuve arreglando y tuve muchos éxitos con ella, pero luego vinieron los problemas de las plagas y los precios. Eso me ha abollado un poco, pero a partir del año pasado retomé unos lotes de plantilla nueva que estoy sembrando y vamos avanzando. Le estamos dando muchos cuidados y la vamos a seguir asistiendo para ir mejorando con la producción y la calidad.

La situación de los precios del café nos impedía cubrir los gastos, pero a partir del año pasado mis hijos empezaron a trabajar conmigo. Mi esposa me apoya mucho con la venta del café en el mercadito y mi sobrino que tiene conocimientos en control de calidad también me ayuda. En nuestro negocio él se desempeña como catador, maneja el control de producción y el control de calidad para la venta. 

 

P: A pesar de los obstáculos, ¿En qué momento vio una oportunidad en los terrenos, incluso cuando tenían plagas?

R: Se dio a raíz de la comercialización y de la exigencia de la gente. Inclusive la producción no alcanzaba para los pedidos. 

A final de año solemos tener dificultades para cubrir las necesidades de los clientes, pero seguimos en la lucha. Yo sé que a partir de la producción de este año y el siguiente podremos salir abundantemente. Sé que la demanda del producto va creciendo, nos hemos dado cuenta de que año tras año hemos metido un poco más de café. 

 

Le estamos apostando con todo para avanzar y crecer

 

P: Su familia ha tomado un papel importante en el negocio, pero como propietario ¿Cuál es su papel? ¿Qué tareas lleva a cabo para sacar adelante su negocio?

R: Mis tareas son administrativas. Por el momento no nos hemos involucrado tanto en todos los procesos porque estamos planeando otro negocio para estar más presentes en la cosecha del café, es ahí donde más dificultades tenemos. 

Tengo los conocimientos básicos para la producción del café porque en un inicio yo me involucraba al 100% con mi esposa. Al día de hoy tenemos otros rubros que nos quitan un poco de tiempo, nos evitan llegar a la producción del café que es lo más importante para tratar de sacar las exigencias de calidad desde el momento de la corta. 

Pero nos estamos esforzando. Actualmente me involucré en el proyecto del procesamiento y tratamos de hacer lo mejor porque sabemos que, aún con los costos bajos, estamos apostando en un proyecto donde la comercialización del café es mejor. 

 

P: Nos hemos dado cuenta que tiene buena presencia en redes sociales. ¿Qué canal de marketing le funciona mejor?

R: Sinceramente yo no he medido ese aspecto. Sé que son medios muy importantes porque hay información permanente en ellos, gracias a esto hemos alcanzado a muchas personas. Ahora tenemos la página web de Kolau, mi sobrino inició con la página de Instagram y otro familiar inició con Facebook.

Hay muchas publicaciones en nuestros perfiles, pero los pedidos de productos se dan a través de los teléfonos que son publicados en esas redes; con eso se va extendiendo la promoción. Estos canales van abriendo muchas puertas tanto en nuestro municipio, como en el país y fuera del país. 

A través de las publicaciones se cuentan historias sobre nuestra cultura. Tratamos de mostrar las tradiciones, nuestras costumbres, la raíz de la bebida y el aromático que es muy popular. Mostramos acompañamientos con los que se puede tomar el café, publicamos mensajes muy bonitos y  pensamientos positivos para los usuarios. 

En Facebook manejamos bastante contenido, pero los comentarios positivos los publicamos en Instagram porque damos a conocer el manejo del cultivo, desde el inicio de una siembra en una finca, hasta la producción y los procesos. 

 

P: Sin duda una gran estrategia, pero, a la hora de conseguir nuevos clientes, ¿Cuál es la estrategia que mejor le funciona?

R: La mayor parte de clientes de cafetería se han conseguido a través de mi sobrino. La relación que él maneja con los catadores que tienen las cafeterías es muy buena, porque él fue compañero de muchos de ellos. A mi sobrino lo han invitado a dar cursos de cata y de esa manera él se da a conocer ante los catadores que después son contratados en estas cafeterías y otros negocios; así nos hemos introducido en el mercado. 

Mi esposa también me ha ayudado mucho, ella promueve el producto regalando muestras a las personas. De esa manera, sabiendo que nuestro producto es de buena calidad, contamos con que las personas degusten el café y lo exijan. 

 

P: Al principio mencionó que está empezando a procesar el café y que ha probado exportarlo. ¿Cómo ha sido esta evolución? y ¿Qué espera para su negocio en el futuro?

R: La evolución no ha sido tan rápida. Volví al negocio hace 3 años, después de los problemas de plagas que me dañaron el café. Luego, la poca venta del café me hizo descuidar los otros brotes, por eso vengo empezando casi desde cero. 

Queremos expandirnos más, sabemos que a partir de este año y el que viene habrá una cosecha mejor. Vamos a promocionar más nuestro producto a través de las personas que aceptaron el café que les enviamos fuera de nuestro país. 

Por ejemplo, una empresa extranjera nos hizo un pedido, pero no hemos insistido mucho por la baja producción que tenemos. Cuando la cosecha mejore, esperamos elevarnos poco a poco. El contacto se mantiene a través de mi sobrino, estamos empujando hacia adelante con este proyecto, aunque no ha sido fácil. 

Queremos dedicarnos a una poca cantidad de tierra en la finca y asistirla bien. Vamos a incrementar nuestras cosechas para poder abastecernos de más café para la venta. Y, si es posible, trataremos de introducir exportaciones de micro lotes. Esa es mi visión. 

 

Sé que es un buen inicio y que esto va a ser un éxito. Vamos a crecer mucho.

 

Nos mencionó que ha tenido problemas de plagas y producción y aún así usted sigue en la lucha. ¿Qué le diría a los nuevos emprendedores para animarlos?

Nosotros tratamos de combatir las plagas a través de una buena asistencia. Les diría que no dejen de estar pendientes del negocio, hay que detectar los problemas a tiempo y esa es la manera en la que nosotros podemos sobrevivir como pequeños caficultores. 

Asistimos lotes pequeños, pero los asistimos bien. Porque de nada sirve tener grandes extensiones de cultivo si no los podemos asistir por falta de dinero o  mano de obra, entonces tenemos que apostarle a esto, a la calidad del café para que podamos venderlo a corto plazo. 

Esa es la manera de salir adelante, porque los precios no son un factor competitivo para sobresalir. Se debe implementar un buen procesamiento y buscar siempre la mejor calidad. Puede que sea desmotivante que los ingresos no sean constantes, pero tenemos que ingeniarsnolas.

 

 

El café tiene propiedades increíbles, mejora tu concentración y te mantiene despierto. Este es el efecto que el café causó en Amado para sacar adelante su empresa. Enfrentándose a muchas adversidades, pero siempre despierto para superar cualquier obstáculo.

Café Bandola de Oro no solo lleva a sus clientes un delicioso café procesado, sino que deja en el paladar el sabor de la cultura y tradición hondureñas con cada sorbo. 

Sin duda logra transmitir el espíritu luchador con el que se levanta cada mañana para seguir sus sueños. Ese es el secreto para lograr todo lo que nos propongamos.

 


Cada semana, destacamos una empresa de Honduras, en el marco del Plan de Digitalización MIPYME, cuya trayectoria, logros y experiencia son una inspiración para todos nosotros. Es un honor y un privilegio poder acercar estas grandes historias y aprender de ellas.