Empezar bien el día, tener una buena conversación con la persona que aprecias o hacer posible un agradable encuentro entre dos o varias personas son algunas de las cosas que una taza de café puede propiciar.

Es gracias a esa poderosa conexión que Andrés Moreno supo identificar el gran potencial del café. Pero no cualquier café, hablamos del que se produce en Colombia, un país que cuenta con climas y tierras en condiciones idóneas para generar un sabor y aroma inigualables en el café. 

Así nace Café Pin, una empresa dedicada a fomentar la cultura cafetera de su país, a través de la comercialización del café proveniente de una de las mejores regiones cafeteras de Colombia. Pero lo más importante es que gracias a este emprendimiento también se fomenta el apoyo hacia los caficultores locales.

De este modo damos a conocer nuestra empresa destacada de la semana, en el marco del Plan de Digitalización MIPYME en Colombia. Sin más preámbulos, dejamos que sea Andrés, su fundador, quien nos cuente cómo se ha desarrollado su empresa. 

 

Café Pin. Bolsas de café

 

PREGUNTA: Hola, Andrés, es un gusto tener esta entrevista contigo. Sabemos que formas parte de la industria del café, pero dentro de este rubro hay diferentes áreas. ¿A qué se dedica Café Pin exactamente?

RESPUESTA: Nosotros nos dedicamos directamente a la comercialización del café colombiano. ¿Qué queremos? Generar toda la cadena de valor, conociendo a nuestro caficultor y viendo cómo es el proceso. De esa manera buscamos desarrollar la logística, el empaque (pues tenemos nuestra propia marca) y obviamente la distribución. 

Hacemos toda la cadena de valor y vemos todos los beneficios que tiene comprarle directamente a un caficultor. También vemos todo el esfuerzo que hacen para realizarlo, pues queremos dar a conocer el café colombiano a través del producto que ofrecemos.

 

P: Qué bueno que Café Pin se enfoque en rescatar la cultura cafetera del país. ¿Podrías platicarnos del proceso para lograr esta meta?

Café Pin. Cafetera y tazaR: Es increíble que nos llamen zona cafetera, pues hubo una bonanza en los 80, donde el café se exportaba y se trataba de poner en grano para el consumo directamente. Pero debido a la apertura económica que se dio aquí en Colombia, se dejó de hacer esa exportación. Pasamos a ser el tercer lugar y empezamos a producir menos café.  

Para ser un país cafetero, aquí en Colombia es uno de los lugares en donde menos se consume café. Lo que nosotros consumimos acá es lo que se conoce como la pastilla, es un café muy comercial, porque es generado a bajo costo. 

Entonces nos perdemos realmente de nuestro producto, pues es un café que tiene mucho sabor y muchos aromas. Por los pisos térmicos que manejamos aquí en Colombia, en cada zona el café que se produce sabe, huele y se siente diferente. Entonces, eso es lo que queremos rescatar, queremos motivar ese consumo.

Por ejemplo, en Argentina tienen la costumbre desde niños de tomar mate, ya que es como su bebida predilecta. Pues nosotros acá también queremos que desde niños el café sea nuestra bebida.

 

Es esa cultura cafetera que queremos rescatar.

 

P: Ahora que ya sabemos cómo funciona tu empresa, queremos saber cuál es su historia. ¿Qué te motivó a iniciar con un emprendimiento de este tipo?

R: Tuvimos una educación formal, en la cual a través del tiempo hemos llevado diferentes conceptos. Yo soy economista y me llamó la atención esta derivación de la cadena de valor, pues quería generar inversión real.  

Desde generar un producto inicial (que es el fruto del café) hasta llevarlo a la mesa, significa que hay un método de producción en el cual se genera una mayor ganancia. Esto si lo comparamos con ofrecerlo directamente en semilla.

Todos esos estudios de educación formal me llevaron a pensar que podíamos hacerlo realidad. Hacer un emprendimiento acá en Colombia es un poco complicado por la inversión que se debe hacer, el costo de mantenerla y todo el proceso de legalización, ya que es un poco complicado. 

Mantener la idea, desarrollarla y obviamente irla produciendo a medida que vamos empatando todos los estándares de calidad que necesitamos, nos llevó a crear esta empresa de café. Este es un sueño ambicioso, en el cual uno puede llegar a decir “me tomo un café y eso es lo que me da para vivir”. 

Esa es una esencia para continuar el proceso y el ciclo de vida que nos da el tiempo para estar acá en el mundo. Es esa pasión que podemos encontrarle a esta empresa de café. Es poder decir más adelante que detrás de la cadena de valor hay una historia y mil emprendimientos que aceptaron el reto de apoyar al agricultor, al comerciante y a la industria.

Café Pin. Producto sobre paja

P: Nos gustaría profundizar un poco más en cuanto a tu empresa. ¿Cuál es el factor que hace a Café Pin diferenciarse ante la competencia?

R: Queremos mostrar que el café es la bebida inicial ante cualquier charla, ante cualquier conversación, ya sea personal o de negocios. Entonces, queremos ofrecerle a la gente esa fórmula especial para llegar a otras personas y así poder conectarse.

 

Queremos venderles esa red social que el mundo espera en un café, porque es para conectar el mundo.

 

P: Mencionaste que eres economista. ¿Qué otros aprendizajes has obtenido para iniciar con este emprendimiento? 

Café Pin. Taza y pastelR: En cuanto a la educación formal soy economista, como había mencionado, pero también soy financiero. Adicionalmente tengo cursos de scrum, road owner y agile coach. Además, tengo a Café Pin que es el emprendimiento en el cual ya puse mi marca y lo que he aprendido.  

Tengo varios negocios de Mercado local, que son de venta de víveres y servicios. En ellos se ha estructurado un complejo sistema financiero, pues es lo que nos da para empezar a estabilizar cada día el mercado local.

Son experiencias en las cuales uno va sacando cada granito de arena y uno se va alimentando de cómo se pueden hacer las cosas mejor. En este caso debemos tener una inversión inicial en la cual si vendo todo mañana y veo que es un éxito, entonces al día siguiente tengo que volver a comenzar.  

Obviamente hay que guardar mesura, hay que tener un ahorro y hay que velar en tiempos como los de hoy. En realidad nadie esperaba que llegara una pandemia y tuviéramos que quedarnos encerrados sin poder desarrollar ninguna actividad. 

En esos momentos la experiencia me permitió mantener los negocios a flote y todavía logramos mantener los costos. Seguimos trabajando y le podemos decir al caficultor “necesito otra carga de café”, “necesito seguir vendiendo”. 

Esas experiencias me han llevado a lo que hoy es Café Pin y obviamente lo que yo quiero está iniciando. Llevamos más o menos 9 meses desarrollando la idea y ahora mismo está sobreviviendo a uno de los problemas sociales y económicos más grandes que va a tener el mundo. Esperamos que ese resurgir y ese renacer continúen llevando a Café Pin un poco más alto.

 

P: Has mencionado unos cursos de scrum, entre otros. ¿Podrías explicarnos en qué consisten?

R: Son las metodologías ágiles para el desarrollo de ideas y proyectos. Entonces se trata de crear el liderazgo para desarrollar un proyecto de la forma más simple, pero bien realizada.

La idea es poder desarrollar algo, perdiendo el menor tiempo posible. No es que sea algo inmediato, sino que se trata de no perder el tiempo en cosas innecesarias. Más bien hay que buscar cosas que le pueden aportar mejor en otro ámbito o en otra tarea para desarrollar mejor la propuesta. Son estas metodologías ágiles que nos mueven para poder desarrollar procesos.

 

P: Centrándonos ahora en la parte de marketing, ¿cuáles son los canales que utilizas para promocionar a Café Pin?

Café Pin. Producto y termosR: Tenemos nuestro Instagram, que es @cafeTT_colombia. En ese perfil nosotros mostramos todos nuestros productos, cómo pueden llegar a la gente, cómo preparar un buen café o cómo incentivar a consumir café. Desarrollamos toda la gama de por qué Café Pin es importante.

Ahora nos vinculamos con Kolau para hacer nuestra página web. Actualmente estamos haciendo costos para poder realizar la compra del dominio propio. Pero mientras tanto ya hemos recibido llamadas a partir de la creación de este canal.  

También tenemos nuestro Facebook y aquí en el mercado local nos dedicamos a ir de feria en feria en mercados pequeños. Cuando se reúnen muchas marcas de varios productos, la gente siempre desea ir a tomarse un café para ir a mirar la bisutería que venden en el stand de al lado. O para ir a mirar que hay un diseño de uñas, entonces les podemos llevar el café allá. 

 

P: Nos has comentado que tienes una página de Facebook. ¿Qué tipo de contenido manejas ahí? 

R: El contenido es más de fotografía. Apreciamos tomar nuestras propias fotos, en donde mostramos cómo se prepara el café en vivo y mostramos esa imagen del café familiar. Esa es nuestra esencia para mostrar nuestro contenido.

Subimos muy pocos videos, pero los que realizamos muestran situaciones en las que tomamos café con nuestras familias o con nuestras parejas. Eso es lo que motivamos en nuestro contenido de Facebook e Instagram. 

 

P: Ya que hemos visto lo que has logrado hasta ahora con tu empresa, ahora nos gustaría viajar un poco al futuro. ¿Podrías contarnos cuáles son tus planes a corto, mediano o largo plazo para Café Pin? 

Café Pin. Producto sobre arbustoR: Nosotros iniciamos desde cero y en este momento podemos decir que más de mil personas han probado nuestro café. Nos han comprado más de 500 familias, así que queremos seguir nutriendo a Café Pin con otros estilos. 

Ahora solamente manejamos un café Caturra de Teruel Huila, pero ya estamos revisando para tener un café de Nariño o café de Cauca que son las zonas que la gente desconoce aquí en Colombia y en el mundo. 

En Colombia es conocido el eje cafetero, el cual está constituido por las zonas como Pereira o Armenia. Son zonas que producen el café, pero realmente en toda Colombia se puede cultivar café. Obviamente a ciertos niveles de altura y con algunos estándares, pero queremos llegar a comprar café de las regiones que he mencionado.

De esa forma buscamos agrandar nuestro portafolio de café. Para diciembre nuestro sueño es poder abrir aquí en Bogotá, en la ciudad capital de Colombia, nuestra primera tienda. Así podremos ofrecer también nuestro producto en vivo, pues queremos tener un espacio propio.

A largo plazo queremos que nuestro centro de café se disponga en diferentes partes, pero no como entrar a una tienda en dónde encuentras café Juan Valdez, sino más bien de comunidad.  Queremos que en el edificio de los apartamentos haya un punto de Café Pin personalizado y que la gente llegue y se tome su café en la sala de espera. Aunque también podría ser en un consultorio.

La idea es que la gente llegue y se tome un café, pero que no sea como una tienda de café, sino más bien que sea un sitio en el que yo debo hacer diligencias o planear mi día.

 

P: Basándote en tu experiencia como emprendedor, nos gustaría que les dieras un consejo a nuestros lectores. ¿Qué les dirías para motivarlos a iniciar o continuar con su emprendimiento?

Café Pin. Jarra y tazaR: Si tienen una idea o un sueño, hay que escribirlo. El peor recuerdo que uno tiene es la memoria, por eso es mejor tener una agenda a la mano y escribir. Escriban en esa agenda todo lo que se les vaya ocurriendo.

Luego tienen que empezar a estructurar qué es lo que quieren para el negocio. Obviamente no deben pensar que el negocio los va a volver millonarios, pero sí deben proyectarlo de esa forma. El dinero es una necesidad para intercambiar bienes y servicios en el mundo y si no lo tenemos obviamente no podemos realizar ese consumo. Pero hay que dejarlo en segundo plano y buscar la pasión en lo que vamos a hacer.

El negocio en un día no se va a construir, el negocio tiene sus etapas en las cuales tiene que haber una germinación y  un desarrollo. Para eso no hay que gastar todo lo que se está ganando. Hay que hacer un estudio del costo para que yo pueda seguir generando y seguir desarrollando mi producto.

Hay que preparar también una rentabilidad financiera, en la cual yo pueda decir “el producto puede vivir solo sin mí tres o cuatro meses”. Deben hacer ese estudio financiero y esa planeación para que su idea y sueño les genere algo.

 

Hay que hacer un muy buen plan de costos y no gastar de más en este negocio.

 

Café Pin es más que una empresa que comercializa café. Es una causa que busca rescatar la cultura cafetera de un país que tiene mucho potencial en su producción. Y gracias a este esfuerzo, un producto tan valioso está llegando cada vez más al paladar de los colombianos.

Andrés nos demuestra que un producto muy bueno no puede moverse por sí solo. Se necesita de mucha dedicación, estrategia y pasión por lo que se hace. Así se constituye el motor que mueve tanto un producto, como una cultura.

 


Cada semana, destacamos una empresa de Colombia, en el marco del Plan de Digitalización MIPYME, cuya trayectoria, logros y experiencia son una inspiración para todos nosotros. Es un honor y un privilegio poder acercar estas grandes historias y aprender de ellas.