“Si sirves a la naturaleza, ella te servirá a ti”. Esta frase del filósofo chino Confucio bien puede describir la vocación que impulsa a VeganBliss, nuestra empresa destacada de la semana en el marco del Plan de Digitalización MIPYME en Costa Rica. Y seguir esta filosofía sensible con el medio ambiente está, además, otorgando una gran notoriedad a la compañía. 

Natalia Fonseca está completamente comprometida con la defensa del medio ambiente al tiempo que facilita con VeganBliss una cosmética personalizada que favorece el bienestar de sus consumidores. No es de extrañar que, como ella misma nos cuenta, “de cada cien clientes, noventa vuelven”.

Hasta tal punto están teniendo éxito sus productos entre los clientes que asegura que le solicitan más de los que ella puede elaborar. Y es que cada uno de ellos supone una gran inversión de trabajo y tiempo, porque los champús, los jabones o las cremas que componen el catálogo son completamente artesanales. 

¿Están dispuestos a dejarse seducir por las sensaciones de placidez y salud que acompañan a VeganBliss? ¿Quieren saber cómo se consigue desarrollar una empresa responsable con el planeta y que redunda en la salud del consumidor? Lean entonces atentamente todo lo que Natalia Sánchez nos va a contar.   

 

PREGUNTA: Encantados de saludarte, Natalia, y bienvenida a nuestra serie de entrevistas de la empresa destacada de la semana en Costa Rica. Empecemos por el principio, ¿Cómo comenzó la idea de VeganBliss y qué es lo que ofrece?

VeganBliss. Natalia exponiendo sus productos.
Natalia presentando sus productos veganos artesanales.

RESPUESTA: Nosotros estamos con esto del veganismo desde hace aproximadamente diez años. Observamos un requerimiento al respecto no solo nosotros mismos, sino también por parte de la población vegana, vegetariana y por la gente que es sensible con el planeta y busca productos sin derivados de origen animal y sin testeo en animales. De ahí nació la idea hace aproximadamente cinco años; pero entonces solo era una idea. 

Luego vino la inversión, las pruebas, que las hicimos con miembros de nuestra propia familia. Éramos quince conejillos de Indias probando productos muy interesantes a lo largo del tiempo y hace ya un año y dos meses que estamos en el mercado. Hemos tenido una aceptación muy grande. 

En mi país cuando hay un grupo de vacas y va una persona detrás se dice que “arrea a las vacas”, es decir, va como empujándolas. Pues en este momento me está sucediendo algo así, porque piden más productos de los que yo puedo producir, estoy como yo contra mí misma. Porque yo los elaboro, yo los proceso y todavía lo hago todo de forma artesanal, no cuento con un equipo. Cada piecita de jabón, cada crema, se hace desde cero. 

 

Amo hacer esto porque estás dando bienestar y no estás dañando el planeta.

 

Es increíble y muy gratificante la respuesta y la aceptación de la gente que hemos tenido. Amo hacer esto porque estás dando bienestar y no estás dañando el planeta. Ahora tenemos un proyecto en mente para realizar nuestros propios empaques, totalmente compostables, aunque se trata de un proyecto a largo plazo, tal vez de aquí a un año. 

Queremos hacer 100% compostables en todo lo que son las fibras vegetales, las hojas de plátano y ahí vamos, poco a poco. De momento estamos ofreciendo refill del producto, que es algo que ha encantado a la gente. El producto que estamos dando es reciclado, la gente me trae el bote vacío de champú y yo lo relleno. De este modo, conseguimos no contaminar tanto y defendemos nuestro planeta al 100%.

 

P: De todas estas ideas y estos proyectos, ¿Qué crees que os hace diferentes a la competencia? 

R: Nosotros somos pioneros en el país. No existen productos de cosmética vegana como tal, porque lo que hay es cosmética natural, con el romero y demás. Pero en la línea vegana somos pioneros y con el proyecto del refill, a pequeña escala y de modo artesanal, somos los primeros. 

 

Tener una intención buena detrás de un producto
es como un ciclón.

 

P: Apostando por una línea tan novedosa en Costa Rica, ¿Cuál es el secreto de vuestro éxito?

R: El crecimiento ha sido muy rápido. La clave para mí es Dios. Creo firmemente en que esa fuerza es lo que nos mueve día a día. Tener una intención buena detrás de un producto es como un ciclón. Se te devuelve lo positivo que estás haciendo. 

 

VeganBliss. Jabón vegano artesanal.

 

P: ¿Estáis utilizando alguna estrategia de marketing específica para daros o conocer? ¿Os centráis en algún canal determinado o el éxito tiene más que ver con el boca a boca?

R: Mira, estamos en ferias artesanales, en todas las que podemos. Contamos con nuestra página en Facebook y gracias a ustedes también con nuestra página web. Del mismo modo, estamos en Instagram, pero publicidad en plan fuerte, no. Es cierto que a partir del boca a boca nos han recomendado un montón. Creo que esa es en realidad nuestra publicidad más fuerte. 

 

P: El éxito a partir del boca a boca siempre es una satisfacción. Respecto a las redes sociales, ¿Habéis visto mucho crecimiento en las mismas según se desarrollaba la empresa?

VeganBliss. Cremas exfoliantes veganas.

R: Facebook e Instagram son lo que tenemos ahora. Facebook tiene como seis meses y cuenta con alrededor de 1000 seguidores. Instagram, mientras, lo abrimos hace dos meses. Yo no soy de tecnología, pero nos están recomendando mucho, la página crece. 

Nos ha ayudado bastante a publicitarnos, pero yo siento que más que nada ha sido el boca a boca y el poder acudir a ferias artesanales lo que nos ha hecho crecer. Entre otras cosas porque yo no manejo muy bien las redes sociales. Ahora mismo voy a un curso de merchandising.

 

P: Entonces lo que hacéis en redes sociales es ubicar el producto, describirlo y esperar que la gente comparta esa información, ¿Es así?

R: Exacto. Sin embargo, no todos los productos están ahí. Porque tenemos alrededor de 30 tipos de jabones. Algo que ha fascinado a la gente es que hacemos productos 100% personalizados. Nos adaptamos a su tipo de piel, a su tipo de cabello. Porque el champú que está en el supermercado es para una población que no existe e igual ocurre con el jabón. 

 

P: ¿Qué crees que hace que vuestros clientes decidan permanecer con vosotros?

R: Es el hecho de probar el producto. De 100 clientes, 90 vuelven. Los productos son muy buenos. Algún día si venís por acá te voy a dar a probar el producto [ríe con picardía]. No es porque lo diga yo. 

Son maravillosos porque nuestros aceites nos los hacemos nosotros mismos. Trabajamos con las mejores materias primas, también de Europa. Trabajamos con una calidad muy alta y de ahí la calidad del producto. 

 

Tenemos que dar al planeta esa parte que quizá no estamos haciendo en positivo.

 

VeganBliss. Familia de Natalia.

 

P: A partir de esto que me explicas del uso de la materia prima, ¿La preocupación por el medio ambiente es también una esencia de vuestro negocio?

R: Totalmente. Por ejemplo, usamos un plástico que es totalmente degradable para la envoltura de los jabones, que es el más costoso en el país pero también el único que ofrece este resultado. Tenemos que dar al planeta esa parte que quizá no estamos haciendo en positivo. Y eso se retribuye en buenas vibraciones y en gente que quiere tu producto porque estás haciendo algo bueno. Es algo maravilloso. 

 

P: Es algo muy plausible que en estos tiempos se defienda el medio ambiente. ¿Cómo informan al cliente potencial que no los conoce o que los visita por primera vez de que sus productos protegen al medio ambiente? ¿Cómo consiguen esta credibilidad que, a tenor del crecimiento de su empresa, es grande?

VeganBliss. Bálsamo labial.R: Yo lo llamo gracia divina porque a la gente le puedo decir: “esta crema no tiene nada químico, va con vitamina E”, pero no tiene por qué creernos. Vendemos un producto muy bueno ahora con CBB, que ha sido un boom, una crema que es maravillosa para todos los dolores. 

La verdad es que la gente cree en mí. Pienso que cuando uno es sincero la gente lo capta y te lo compra. Y ya con comprarlo una vez y ver el resultado te siguen comprando. 

 

P: Claro, porque el producto luego da un resultado satisfactorio.

R: Sí, sí, porque si no, no hubiera pasado de ser un jabón y allí se habría quedado. 

 

P: Teniendo en cuenta el éxito que están teniendo, si tuvieras que dar un consejo a una empresa que quiere comenzar, ¿Cuál le darías? ¿Qué crees que ha hecho crecer tan rápidamente tu empresa?

R: Como consejo número uno, que ponga a Dios delante de las decisiones. Hagan el bien, ayuden a toda la gente posible a crecer, que es lo que hemos hecho nosotros también. 

Hemos ayudado a toda la gente en trámites sin costo alguno. De este modo es la ley del universo, que vos das y se te devuelve. Consejo vital, Dios y ayudar a los demás. 

P: ¿Cómo crees que va a evolucionar la industria en la que trabajan en los próximos años? ¿Hacia dónde van a evolucionar junto con la industria? ¿Perciben algún cambio, algún crecimiento?

VeganBliss. Jabones veganos artesanales.

R: Sí, de aquí a dos años, en 2022, esperamos estar en Europa ya posicionados. De hecho, ahorita estamos con la Cámara de Industria para poder exportar a Suiza, que es nuestro primer objetivo y ojalá lleguemos. Queremos alcanzar el 90% de los veganos y el 200% del tico [forma popular de denominar a los habitantes de Costa Rica]. 

Como proyección, de aquí a dos años esperamos estar en Suiza y esperamos llegar a otras partes. Mi prima está en Holanda y ya ha llevado unas muestras para allá. La idea es esa porque, desgraciada o dichosamente, el europeo es muy consciente de un montón de cosas en las que nosotros vamos en pañales. 

Una amiga me decía una broma que era que cuando vaya un compatriota a Europa y compre un producto allí, venga con VeganBliss de Europa y se encuentre que es un producto tico va a ser como un vacile [risas].

 

P: No sé si tienen algún tipo de apoyo oficial o algún premio

R: No, del lado económico, no, pero capacitación de la Cámara de Comercio Exterior mucha. Sin embargo, a nivel económico ha sido una lucha con uñas y dientes en la que hemos invertido hasta el modo de andar. Y ahorita aún no se están viendo ganancias porque todo es inversión, pero vamos muy bien, creo yo. 

 

Crear productos que hagan mejor la vida de quienes los adquieren. Esa es, en resumen, la esencia que mueve a VeganBliss y a Natalia Sánchez. 

Entender que cada consumidor tiene unas necesidades distintas y ocuparse de que estas queden satisfechas. Y, del mismo modo, hacer todo ello sin dañar al planeta, buscando las alternativas que hagan más sostenibles sus cremas, sus champús, sus jabones… 

Está claro que con emprendedores como Natalia Sánchez ganamos todos. 

 


Cada semana, destacamos una empresa de Costa Rica, en el marco del Plan de Digitalización MIPYME, cuya trayectoria, logros y experiencia son una inspiración para todos nosotros. Es un honor y un privilegio poder acercar estas grandes historias y aprender de ellas.